III CONCURSO CARTAS DE AMOR

Para que podades disfrutar do traballo que elaboraron os gañadores do concurso, vouvos poñer as cartas premiadas. Podedes como sempre deixarnos a vosa opinión.

CATEGORÍA A (ESO, PDC, PCPI)

1º PREMIO: Iván Montenegro
Vasto instrumento de piel de roble,
voz de tilo y corazón de acero,
yo te entrego a ti mi mente,
y tú a mí tu soplo fiero.

De color sostenido y bemol sentimiento,
embelesas mi oído con sonidos tan bellos
que con gozo febril en tu melodía
perviven las notas de mi inquieta vida.

Y en ruido deplorable se convierte
cualquier otra música que en tus acordes alegres
intentando ascender se desvanece.

Venerado por muchos- yo incluido-
pero cedido a muy pocos tu don,
eres tú, oh piano,
de nuestro disfrute la razón,
no ese simple adiestrador de manos
que al público engatusa
con toques de teclado.

Digno
de ser idolatrado.
Digno
de sentirte vivo.
Digno
de ser quien tú eres:
de todos los instrumentos
digno rey y señor.
Digno, en fin,
de en este mundo existir.


2º PREMIO: Gabriel Rodríguez (lido por Jonathan Rodríguez)

Desde el día en que te vi
me cautivó tu hermosura
y en lo más hondo de mí
arraigó allí mi locura.

Mi corazón febril
sin ti no sobrevivía
y cuando estaba a tu lado
a latir se ponía
como si no hubiese fin.

¡Ojalá fueses-pensaba- mi templo extraviado,
templo en la selva perdido,
para adorarte en los bosques
e idolatrarte en los ríos!

Por estar contigo a solas,
costase lo que costase,
hasta el fin del mundo iría,
y al mismísimo diablo,
si del caso se tratase,
yo por ti veneraría.

Pero en tus labios un día
oí un angustioso adiós;
de rodillas te pedía:
no te vayas, por favor,
será deplorable mi vida
si comienzas tu partida”

Ahora que tú no estás,
ahora que en mi olvido habitas,
intenté de ti acordarme,
pero el recuerdo es tan lejano
que no puedo ya evocar
el tiempo en que sin ti moría.

3º PREMIO: Yerlenys Nicole T.

Brillante lágrima mía, he de decirte que…

Desearía parar el tiempo y que nunca te marcharas,
abrazarte fuertemente y que el fuego en ti brotara.

Desearía ser la persona que tú siempre echas de menos,
compartir malos momentos y disfrutar de los buenos.

Desearía tener el valor para mirarte a los ojos
y gritar que te idolatro, pero vivo y muero solo.

Desearía ser el pañuelo con el que secas tu llanto,
ser motivo de alegría en tus días grises y largos.

Desearía que fueras la dueña de mi universo
y te tú formaras parte de mi extenso firmamento.

Desearía ser el hombre con quien compartes tristezas,
curarte las heridas con cariño y no con falsas promesas.

Desearía ser el poeta que te escribe hermosos versos
y dedicarte mil canciones con todos mis sentimientos.

Desearía que supieras que daría por ti todo,
secuestrar alguna estrella o convertir lodo en oro.

Desearía que nuestra vida fuese un florido jardín,
y entre rosas y claveles declarar mi afecto por ti.

Desearía que entendieras que cuentas siempre conmigo,
pero matas mi ilusión al llamarme buen amigo.

Te contemplo y te venero aunque en ti Morfeo acecha,
quien tentando con abrazos soñando a morir condena.
Soñar no cuesta nada, lo que cuesta es levantarse,
pararse a pensar si vale tanto la pena arriesgarse.

Deploro no haber escrito estas palabras antes
y ahora febriles avanzan
las agujas del reloj
matándome la esperanza
de llegar hasta mi sol.

De mi felicidad y desdicha
eres, en fin, tú la causa
y aunque sé que he de sufrir
las llamas de mi pasión no callan
anhelando con porfía
siempre otra dosis de ti.


4º PREMIO: Erik Alonso

Mi preciosa pata de jamón:
      Me parece una acción deplorable cada vez que te rajo para sacarte un cacho. Yo venero tu sustancia, tu sabor, tu olor, tanto en el bocadillo como en la tapa.
      Yo te adoro, febrilmente porque estás hecha perfectamente; tanto tu carne como tu pezuña son una perfecta dulzura ya que el negro y el marrón son una gran composición. Me gusta saborear y sentir en mi paladar tu gusto salado o de bellota como el de tu madre y no de otra.         Yo te deseo como el mejor de los quesos a un francés o el sushi a un japonés o a un chino. Tu sabor y tu olor no son normales porque me echan para atrás del gozo que sufro. Cada vez que te chupo, me entran ganas de más y no puedo parar.


CATEGORÍA B (BACH, CICLOS)> declárase deserto

CATEGORÍA C (profes)

1º PREMIO: Maia

En Vigo, un día de abril.

     Pídesme que te acompañe nunha aventura sen tempo, máis antiga cós homes; que probemos sorte nun xogo no que ninguén gañou nunca, sen regras, sen árbitros, sen posibilidade de trampas. Esperas que esqueza séculos de recordos, de feridas, de medos arcanos. Disme que a vida é breve, que hai que aproveitar o momento e romper as barreiras... que me arrisque contigo, que me deixe arrastrar pola paixón que me brindas. Ai Deus!, que me atreva. Nada menos. Que me atreva!!!
Acaso non me coñeces? Nada teño que ofrecerche. A miña vida baleira, as miñas esperanzas frustradas, este monótono sucederse de días e noites. O febril estado en que me atopo. Nada.
      Tería tanto para ofrecerche! Se tivese paciencia. Se soubeses ler en silencios e olladas, en palabras non ditas entre tantas palabras. Se puideses intuír, neste vacilante corazón meu, o devezo que sinto.
       Porque eu morro por ti, aínda que dubide e o negue. Aínda que te confunda e te tolee. Eu morro por ti. Adoro a túa compañía, a túa voz, a túa mirada. Venero a túa tenra presenza e a solemne seriedade coa que falas. Eu morro por ti. Idolatro o teu corpo e idolatro a túa lama. E tamén está...a maxia, permíteme que empregue esta estraña palabra. Esa incrible maxia que latexa entre nós, coma unha lapa.
    Eu morro por ti e por esta maxia. Pero... que podo ofrecerche? E se non abondan os fráxiles materiais cos que alimento os meus soños? E se mañá o meu calor no che basta?
Como podo explicarcho? Non soporto perderte, pero teño medo da entrega. Confío en ti plenamente e, aínda así, temo ver chegar ese día en que este feitizo desapareza. Desexo renderme, claro que si, non vexo o momento en que derribes as miñas defensas. Mais, sen embargo, síntome vulnerable, abraiada, perdida, exposta... tan terriblemente asustada. Que deplorable espiral esta, a dos sentimentos.

    Vida miña, case non me atrevo a pedircho, espera. Dáme tempo, ten paciencia. Alimenta este lume, ti non te rendas. A miña debilidade non ten consistencia e necesito saber que es forte, se non... que me espera?

Comentarios

Encarna ha dicho que…
Realmente son uns textos preciosos.Noraboa a todos

Entradas populares de este blog

Hoxe recomendamos: Maus

Aprender a crear